domingo, 15 de noviembre de 2009

Amsterdam y a meterle pata!

Esta vez sin fotos (para hacerlo mas rapido, porque no quiero subir a la habitacion a buscar el cable, porque se que lo que mas quieren es deleitarse con mi prosa y no con los encantos de las ciudades de las que les hablo, a las cuales tranquilamente pueden googlear), paso a contar un poco de Amsterdam asi esto se pone un poco mas al dia (probablemente llegue a Bs As y tenga aun cosas por subir).

Amsterdam es una ciudad... extrania. Mas alla del tema de la zona roja y las drogas (elementos que, fuera de la zona mas centrica o turistica, pasan totalmente desapercibidos), lo que mas me llamo la atencion es que los muchachos son verdaderos comerciantes. Bordeando el robo. Por cualquier cosa te cobran, y mucho! Cualquier museo pedorro o no (y los que no eran pedorros como el Rijs Museum o el de Van Gogh eran mas bien bastante chiquitos) te cobra fangotes de dinero para una esposicion que me parece, casi en ningun caso lo merecia (la que mas disfrute, auqnue la disfrute en serio, fue la de Van Gogh, pero basicamente porque solte el cocodrilo de la billetera y me pague el audiotour). Fuera de eso, hasta para ir a una iglesia me querian cobrar. Desde ya, de mas de un lugar me fui con cara de culo.

Otro elemento interesante: el 80% de los holandeses hablan ingles. Era muy raro encontrar a uno que no lo hiciera, y si a´si era, y realmente necesitaba comunicarme con el, dios me salve porque el dutch, ni uniendo mis conocimientos medios-largos de ingles, medios-bajos de frances y inframundisticos-cavernicolas de aleman podria haber descifrado algo...

Los dos dias enteros que estuve ahi estuve andando muuuucho muuuucho con mi bici ( que no recibio apodo la pobrecita...) y de hecho eso me lleva a otor punto importante: yo siempre me he vanagloriado de ubicarme bastante bien en las ciudades. No fue el caso en esta. Era imposible que no me pierda, siendo todas las calles iguales, todos los canales iguales, ni una sola calle perpendicular a otra... La primer tarde noche estuve unas 2 horas andando por la misma zona intentando... volver al hotel! Cada tanto me daba cuebnta que ya habia pasado por tal o cual lugar e intantaba recordar que camino habia tomado, solo para tomar otro (era como leer un librito de Elije tu propia Aventura, solo que ni haciendo trampa podia llegar al final). Encontrar el lugar donde dejaba estacionada la bici... tampoco una tarea simple.

Asi llegue al final de Amsterdam y me tome el micro a Berlin. El micro (viaje de noche) fue un poco mas incomodo de lo que pensaba para dormir. El problema era que, aun teniendo 2 asientos a mi disposicion, o bien el doble asiento era muy pequenio para acostarme horizontalmente o bien, el espacio demasiado grande como para poder sentarme de manera mas tradicional (ende, no tenia donde apoyarme o sostenerme confortablemente) lo cual hizo que no duerma del todo bien. Eso fue a las 11 y 15 de la noche... a las 8 y poco (adelantado! ja, quien dijo que en el primer mundo no pifian los horarios?) estaba en la estacion de micros de Berlin... y esto continua otor dia!

Tchüss tchüss!

3 comentarios:

  1. Qué bueno todo! espero ansisosa los comentarios de Berlín. espero que en el hostel hayas dormido mejor que en el micro! SIN FIRMA

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  2. para mi que te perdiste porque efecto de los estupefacientes. No es que no tengas sentido de la ubicación.
    Abrazo, el cuñado

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  3. No estoy de acuerdo con que difamen a mi hermano!
    lo del micro es porque te acostumbraste a la first class. Es un viaje de ida, darling...

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